La Paz: pintadas y diversidad

September 11, 2017

En agosto pasado, tuve la oportunidad de conocer La Paz, una ciudad que te deja sin aliento. Yo, colombiana del altiplano cundiboyacense y habitante desde hace más dos años de Cuiabá, capital del estado de Mato Grosso en Brasil, sentí el impacto de los 3689 metros de altura de La Paz. La ciudad no sólo te muestra mil cosas de su maravilloso paisaje urbano, sino que te recuerda que estás vivo, escuchando en altavoz tus propios latidos.


La Paz es un coctel cultural intenso, te muestra en cada esquina, cada frase y cada pared que la diversidad fluye en sus venas. Éste es sin duda un destino para los amantes de la cultura y los estudiosos de la ciudad. Estar en La Paz demanda agudizar los sentidos. Los ojos, sin descanso, aprecian La Paz como un lienzo urbano, lienzo en el que el Illimani, montaña guardián de la ciudad se convierte en punto de referencia. Los paisajes de La Paz se fijan en la retina.


Fui a La Paz sin un guion, fui a errar, a flanar y en dicha misión encontré una infinidad de pintadas increíbles que retratan la ciudad, su misticismo, sus gentes y su naturaleza. La Paz es color y poesía. Partí de Sopocachi, un barrio bohemio, para registrar las pintadas. De entrada me encontré con el registro de rostros, un punto en común de las pintadas en la ciudad. Rostros de mujeres y niños en los cuales se destacan no sólo los gestos sino los rasgos, rasgos de una población diversa.  

 

Uno de los elementos más importantes a analizar de las pintadas en La Paz es la mujer. La imagen de las mujeres se reproduce de varias maneras, hay varias pintadas de cholitas que con sus ropas tradicionales se han convertido en un símbolo de resistencia y han obtenido un reconocimiento en la cultura de la ciudad.  


La mujer no sólo es gráficamente representada, sino que protagoniza esa historia de las pintadas de La Paz como artivista, existen en toda la ciudad pintadas diversas que hacen mención a sus luchas, encabezadas por el movimiento feminista anarquista Mujeres Creando, que dice utilizar el grafiti como instrumento de lucha. También localizada en la región de Sopocachi, la casa del movimiento en referencia, es un lugar donde el arte urbano puede ser apreciado.


 

En 2014 La Paz fue declarada una de las siete ciudades maravilla del mundo y al caminar sus calles puede notarse una cierta sintonía de elementos para mostrarle al turista que lo es. Al hacer el  recorrido desde la Plaza Camacho hasta el centro de la ciudad, pude notar que las pintadas son uno de esos recursos que hacen parte de la campaña “La Paz maravillosa”. 

 

Rutas como la famosa Calle de las Brujas son reflejo de la convivencia de las pintadas con el paisaje tradicional y místico de la ciudad en el que dialogan aspectos de la cotidianidad andina como la coca, el sol o las montañas con piezas globales como Star Wars y con mensajes de las manifestaciones políticas de resistencia presentes en el día a día de los paceños, alusivas, entre otras,  a las condiciones laborales.
Caminar las calles de La Paz en busca de las pintadas que en ella existen fue un ejercicio enriquecedor en el que encontré una fuerte conexión, una especie de refuerzo, del paisaje urbano cotidiano.

 

Encontrar retratados el Illimani, las famosas cebras (proyecto de educación vial), los rostros de sus habitantes y su relación con la pachamama me permitió comprender una ciudad que habla de sí sin mostrarse entera, esa ciudad que como dijo Alberto Ostria Gutiérrez es demasiado extraña y diferente para ser sumisa.

 

 


 

Please reload

Featured Posts

Comuna 13

May 31, 2018

1/3
Please reload

Recent Posts

May 31, 2018

July 28, 2017

Please reload

Search By Tags
Please reload

Follow Us
  • Facebook Classic
  • Twitter Classic
  • Google Classic